¿Quién es Lety?

mayo 13, 2016

La desaparición de mi hija me cambió por completo. Antes era una mujer materialista y ahora, me considero una mujer humanista pues cada que un nuevo caso llega a la Red de madres lo siento como mío. Al culminar la búsqueda de mi hija, sentí el deber de ayudar a otros en ese mismo camino; es para mí un honor acompañarlos.

Mi hija Georgina Ivonne Ramírez Mora desapareció en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. La tarde del 30 de mayo de 2011, salió a comprar víveres para preparar la cena, pero no regresó. Éramos muy unidas e incluso vivíamos cerca una de la otra, así que pronto supe de su desaparición.

La busqué con desesperación desde el primer momento. Toqué puertas por todos lados y casi siempre recibí un trato insensible de las autoridades. Visité distintos estados de la República pues había información para creer que Ivonne había sido víctima de una red de trata. Investigué e hice el trabajo que le correspondía a las instancias gubernamentales pues, por desgracia, pronto comprendí que no habría resultados por parte de ellos.

Después dos años de buscar a mi hija, recibí una llamada en la que me informaron que habían encontrado el cuerpo de mi hija en Pachuca. A Ivonne le quitaron la vida horas después de su desaparición. Su cuerpo fue llevado por error a una fosa común en Pachuca. Tras identificarla, comencé a luchar para recuperar sus restos.

Mi búsqueda había terminado, sin embargo, sentí que no podía volver a casa y cruzarme de brazos ante la cantidad de injusticias que había visto. Había familias que necesitaban la experiencia que yo había obtenido, no podía negarme a orientarlos y apoyarlos. Así, han pasado dos años desde que encontré a mi hija, ahora siento que soy más fuerte, que tengo más conocimientos, que puedo ayudar mejor a estas madres, padres, hermanos e hijos a encontrar a sus seres queridos.